Por otro lado Ribeira de Piquín puede presumir de tener una densidad de hórreos realmente incomparable, construcción que se remonta a la época de los romanos, con gran parte de ellos en un excelente estado de conservación. Estas edificaciones fueron creadas para guardar las cosechas de patatas, trigo, maíz, matanza, etc. El mismo hotel tiene 2 hórreos restaurados que se encuentran situados en un otero de la parte este de la edificación.